La computación cloud o cloud computing tiene incontables ventajas para las empresas. Beneficios, que al igual que cuando hablamos de la automatización de procesos documentales, es importarte tener en cuenta para ver de qué manera se puede mejorar la realidad de determinada organización.

Con la computación en la nube es posible almacenar y organizar documentos, archivos y cualquier tipo de información en Internet. La principal ventaja de la nube es que es totalmente escalable y, por lo tanto, no tendremos que preocuparnos por si tenemos o no suficiente capacidad para procesar información. Dicho de otro modo, la nube nos va a permitir evolucionar cuando sea preciso. Entre otras cosas, aumentando la capacidad de procesamiento. Después, se puede acceder de forma extraordinariamente fácil a una gran cantidad de información con independencia de dónde esté la persona interesada. Es lo que se conoce como deslocalización, es decir, la posibilidad de implementar determinado servicio mejorando tiempos y respuestas sea donde sea. Esto redunda además en un importante ahorro en cuanto a los gastos de hardware, software, soporte y seguridad. Se aumentan por lo tanto el rendimiento y la productividad de los negocios y organizaciones empresariales. No en vano, el cloud computing permite que los costes sean proporcionales al volumen. Las ventajas no terminan ahí ya que, gracias al cloud computing las empresas pueden superar los controles de seguridad más estrictos y avanzados.

Conscientes de toda esta realidad, Serimag está adaptando todos sus procesos al entorno cloud. Lo estamos haciendo de la mano de Amazon Web Services (AWS). En la nube, se suman los consumos realizados por cientos de miles de usuarios en todo el planeta. De este modo proveedores, como en este caso AWS, pueden aplicar mayores economías. Esto se traduce en precios más bajos por el consumo realizado. Otra gran ventaja del cloud computing para las empresas es la gran velocidad que se consigue a la hora de gestionar los datos almacenados.

Por último, hay que tener en cuenta que la informática en la nube se compone de tres tipos principales: infraestructura como servicio (IaaS), plataforma como servicio (PaaS) y software como servicio (SaaS). Elegir uno u otro dependerá de las necesidades de cada organización.